
A.U. * D.U.
Antes de los Urlos * Después de los Urlos
Antes de los Urlos * Después de los Urlos
La insaciable curiosidad del hombre ha dado como resultado el desarrollo constante de la civilización, también los más desagradables y dolorosos recuerdos de su historia que parecen no servir de lección para evitar los errores cometidos al utilizar el conocimiento en forma destructiva o irresponsable. Una nueva lección espera a la vuelta de la esquina. La problemática se gestó varios años antes pero nunca los precursores se imaginarían que sus descubrimientos serían tan mal aplicados, ellos eran Watson y Crick que en el siglo XX descubrieron el ADN y muchos años antes Mendel y Darwin proponiendo los primeros pasos de la teoría genética y de la evolución; en los años siguientes la nueva era de investigación se desarrollaba en torno a la genética y sus aplicaciones en diversos campos.
Toda esta investigación se facilitó gracias a las potentes computadoras del siglo XXI, que aceleraron la decodificación del genoma humano, y todas las cadenas de ADN de cuanto ser vivo habitaba en la tierra. Muchas aplicaciones surgieron desde entonces principalmente en el área de la medicina ya que se pudo entender y prevenir enfermedades que antes no eran posibles de tratar. También la clonación, que posteriormente sería una industria muy rentable, comenzó a ofrecer “refacciones orgánicas”, bien podían ser un simple dedo, uña, ojo, hasta órganos tan vitales como corazón, hígado, entre otros. El único regulado e imposible aún de producir era el cerebro. La reproducción humana evolucionó al grado de reducirse el tiempo de gestación a 4 meses, esto se logro con un método que aceleraba la maduración de los fetos sin dañarlos, incluso con esta práctica era posible elegir las características del nuevo individuo.
Al cambiar tanto las aplicaciones en la medicina, la manera de pensar y la ética de los hombres fueron revolucionadas debido a que ahora se realizaban actividades que antes la religión prohibía, aun se oponía a la mayoría de estos avances pero las comunidades religiosas casi desaparecían para entonces, consideradas minorías radicales y primitivas.
Todo esto provoco que la esperanza y calidad de vida estuvieran en niveles no imaginados la principal razón era que se logró retrasar el proceso de envejecimiento. Un niño en cualquier parte del mundo al nacer tenía como esperanza de vida cuando menos 110 años de los cuales 95 serían en excelente estado de salud, si podía tener acceso a todos los servicios de atención médica. Fue entonces que la sobrepoblación mundial era un gran dolor de cabeza no tanto por abastecimiento de alimentos, el problema real no era de recursos sino por espacio.
La demanda de alimentos se logró cubrir totalmente años antes, primero con alimentos transgénicos que causaron problemas al desequilibrar los ecosistemas pero se fueron mejorando con un método que combinaba clonación para acelerar su desarrollo. Primero se modificaron las plantas para que dieran más y mayores frutos, después la resistencia a plagas y clima. Por medio de sistemas de nanotecnología se controlaba que no se reprodujeran fuera del lugar preestablecido.
La mayoría de los alimentos de esa época eran sintéticos o bien se surtían en pequeñas unidades biomecánicas que se colocaban en el vientre y eran administradas por nanobots que suministraban suplementos alimenticios con la cantidad exacta que necesitaba la persona de vitaminas, minerales, fibra, agua y otros tantos componentes que los nutriólogos no se cansan de en listar. En ese tiempo consumir alimentos de la manera tradicional era un lujo que no todos podían cubrir.
El problema de escasez de espacio para las actividades humanas creaba fuertes fricciones no sólo entre las naciones. Cualquier espacio libre era motivo de disputa, los primeros años cuando intentaban solucionarlo se diseñaban complejas estructuras verticales que se elevaban cuando menos a 3000 metros, ciudades subterráneas y acuáticas. Algunos idearon planes espaciales para colonizar planetas o bien estaciones orbitantes alrededor de la tierra, estos últimos proyectos fracasaron porque eran saboteados por empresas o naciones rivales que pretendían tener todo el control de las nuevas colonias.
Casi todos los gobiernos y empresas años antes crearon bases de datos de los códigos genéticos de cada ser vivo en la faz de la tierra, la carrera por obtenerlos todos era frenética. Como siempre la información, el conocimiento y los recursos otorgan poder, el mejor en administrarlos sería el superviviente. Todos querían estafar y eliminar al que se dejaba. Por ejemplo una idea desquiciada fue patentar cadenas de ADN, provocando descontento general pero las autoridades hicieron poco para detenerlo, lo vieron como una fuente más de ingresos. Ahora una persona por el simple hecho de SER debía pagar “regalías” por la cadena de ADN que portaba o bien sus posesiones como plantas y animales, aún más por los alimentos.
Las fuerzas militares eran los más interesados en desarrollar, contrarrestar y aplicar las nuevas tecnologías. La guerra era silenciosa, menos sangrienta pero igual de letal que otras. Un blanco frecuente era el medio ambiente enemigo; de un lado del frente de guerra formaban caos en los ecosistemas para agotar recursos mientras del otro lado investigaban y robaban información desesperadamente para encontrar una rápida solución.
Cuando se dieron enfrentamientos más abiertos, en los que la lucha ya era cuerpo a cuerpo o bien arma con arma, los proyectos más descabellados de la época fueron modificar animales dándoles una apariencia humanoide. Antes este tipo de experimentos ya se habían realizado pero por cuestiones de ética se prohibieron, siendo relegados al clandestinaje y desarrollo militar. Oficialmente únicamente se utilizaban en casos de emergencia para combatir alguna plaga provocada por el enemigo o naturalmente en el medio ambiente.
Podían producir seres vivos modificados para un objetivo específico, bien podían ser insectos para espionaje, aves, plantas, peces, mamíferos o cualquier ser vivo del reino animal que pudiera servir de monitor ambiental y contra atacante del mal provocado. Eran controlados con un método similar al de la producción de alimentos regulados con dispositivos de nanotecnología, insertando circuitos y chips que controlaban su comportamiento y sistemas biológicos así como la duración, es decir, ejecutaban específicamente lo que se ordenaba desde un centro de control y también podían ser eliminados a gusto para evitar problema de reproducción indeseada. Estos dispositivos también fueron utilizados mucho antes en prisiones y para servicios médicos.
Los animales guerreros con apariencia humanoide, fueron mejorados velozmente. Por desgracia se les doto de inteligencia en algunos casos superiores a la humana. La obediencia de estas tropas era inversamente proporcional a su capacidad de organización con los de su misma clase cada vez que se mejoraba su desarrollo mental.
Ellos se autodenominaron como una nueva “raza de convivencia” llamada URLOS, en realidad estaba formada por varias especies que se conocían como clases, que fueron resultado de los distintos proyectos militares por tener mejores soldados. La clase más poderosa era la anfibia, estos urlos tenían características de peces y reptiles, además de contar con algunas características de mamíferos al no depender tanto del clima por la sangre fría, eran armas letales andando. Otra clase solo terrestre, tenía características felinas y arácnidas, su velocidad y agilidad era poderosa muy útil para espionaje y ataques rápidos. Por último los de agresivas características homínidas, los más parecidos a los humanos, fueron los primeros en ser creados pero más restringidos de capacidades físicas y fuerza pero no por estar más desprotegidos físicamente eran inofensivos, de hecho sus debilidades las compensaban con inteligencia pues ellos fueron los caudillos del movimiento de los urlos y los principales estrategas.
Pronto la guerra ya no era entre humanos, los hombres fueron obligados a dejar sus diferencias no por convicción si no por necesidad para sobrevivir, pues todas las tecnologías antes desarrolladas por ellos eran utilizadas con gran eficiencia en su contra. Los urlos superaban fácilmente a los humanos, física y tecnológicamente ya que pronto mejoraron su armamento. Ambos bandos estaban concientes que no debían utilizar más armas biológicas, por un lado los urlos no querían cometer el mismo error que los humanos y los humanos habían aprendido bien que habían abusado de la tecnología sin medir consecuencias además ya no contaban con la suficiente infraestructura para hacerlo.
La raza humana rápidamente desaparecía ahora era presa de sus creaciones, los pocos grupos supervivientes se replegaron a lo que antiguamente era Sudamérica, ahí tenían recursos suficientes para preparar su defensa, sin embargo poco pudieron hacer ante sus oponentes. Fueron rápidamente aplastados por las fuerzas de los urlos que parecían interminables.
Fragmento tomado del libro, La caída de los humanos y el comienzo de una nueva era. Autor: Layerminu, Orca, Año 2188 DU
En la vitrina podemos observar varios humanos conservados de la última batalla en el Amazonas.
Lado izquierdo humanos modificados para exhibición, son mentalmente vegetativos y no peligrosos.
Gracias por su visita vuelva pronto al Museo Interactivo de Historia Universal Urlo.
Toda esta investigación se facilitó gracias a las potentes computadoras del siglo XXI, que aceleraron la decodificación del genoma humano, y todas las cadenas de ADN de cuanto ser vivo habitaba en la tierra. Muchas aplicaciones surgieron desde entonces principalmente en el área de la medicina ya que se pudo entender y prevenir enfermedades que antes no eran posibles de tratar. También la clonación, que posteriormente sería una industria muy rentable, comenzó a ofrecer “refacciones orgánicas”, bien podían ser un simple dedo, uña, ojo, hasta órganos tan vitales como corazón, hígado, entre otros. El único regulado e imposible aún de producir era el cerebro. La reproducción humana evolucionó al grado de reducirse el tiempo de gestación a 4 meses, esto se logro con un método que aceleraba la maduración de los fetos sin dañarlos, incluso con esta práctica era posible elegir las características del nuevo individuo.
Al cambiar tanto las aplicaciones en la medicina, la manera de pensar y la ética de los hombres fueron revolucionadas debido a que ahora se realizaban actividades que antes la religión prohibía, aun se oponía a la mayoría de estos avances pero las comunidades religiosas casi desaparecían para entonces, consideradas minorías radicales y primitivas.
Todo esto provoco que la esperanza y calidad de vida estuvieran en niveles no imaginados la principal razón era que se logró retrasar el proceso de envejecimiento. Un niño en cualquier parte del mundo al nacer tenía como esperanza de vida cuando menos 110 años de los cuales 95 serían en excelente estado de salud, si podía tener acceso a todos los servicios de atención médica. Fue entonces que la sobrepoblación mundial era un gran dolor de cabeza no tanto por abastecimiento de alimentos, el problema real no era de recursos sino por espacio.
La demanda de alimentos se logró cubrir totalmente años antes, primero con alimentos transgénicos que causaron problemas al desequilibrar los ecosistemas pero se fueron mejorando con un método que combinaba clonación para acelerar su desarrollo. Primero se modificaron las plantas para que dieran más y mayores frutos, después la resistencia a plagas y clima. Por medio de sistemas de nanotecnología se controlaba que no se reprodujeran fuera del lugar preestablecido.
La mayoría de los alimentos de esa época eran sintéticos o bien se surtían en pequeñas unidades biomecánicas que se colocaban en el vientre y eran administradas por nanobots que suministraban suplementos alimenticios con la cantidad exacta que necesitaba la persona de vitaminas, minerales, fibra, agua y otros tantos componentes que los nutriólogos no se cansan de en listar. En ese tiempo consumir alimentos de la manera tradicional era un lujo que no todos podían cubrir.
El problema de escasez de espacio para las actividades humanas creaba fuertes fricciones no sólo entre las naciones. Cualquier espacio libre era motivo de disputa, los primeros años cuando intentaban solucionarlo se diseñaban complejas estructuras verticales que se elevaban cuando menos a 3000 metros, ciudades subterráneas y acuáticas. Algunos idearon planes espaciales para colonizar planetas o bien estaciones orbitantes alrededor de la tierra, estos últimos proyectos fracasaron porque eran saboteados por empresas o naciones rivales que pretendían tener todo el control de las nuevas colonias.
Casi todos los gobiernos y empresas años antes crearon bases de datos de los códigos genéticos de cada ser vivo en la faz de la tierra, la carrera por obtenerlos todos era frenética. Como siempre la información, el conocimiento y los recursos otorgan poder, el mejor en administrarlos sería el superviviente. Todos querían estafar y eliminar al que se dejaba. Por ejemplo una idea desquiciada fue patentar cadenas de ADN, provocando descontento general pero las autoridades hicieron poco para detenerlo, lo vieron como una fuente más de ingresos. Ahora una persona por el simple hecho de SER debía pagar “regalías” por la cadena de ADN que portaba o bien sus posesiones como plantas y animales, aún más por los alimentos.
Las fuerzas militares eran los más interesados en desarrollar, contrarrestar y aplicar las nuevas tecnologías. La guerra era silenciosa, menos sangrienta pero igual de letal que otras. Un blanco frecuente era el medio ambiente enemigo; de un lado del frente de guerra formaban caos en los ecosistemas para agotar recursos mientras del otro lado investigaban y robaban información desesperadamente para encontrar una rápida solución.
Cuando se dieron enfrentamientos más abiertos, en los que la lucha ya era cuerpo a cuerpo o bien arma con arma, los proyectos más descabellados de la época fueron modificar animales dándoles una apariencia humanoide. Antes este tipo de experimentos ya se habían realizado pero por cuestiones de ética se prohibieron, siendo relegados al clandestinaje y desarrollo militar. Oficialmente únicamente se utilizaban en casos de emergencia para combatir alguna plaga provocada por el enemigo o naturalmente en el medio ambiente.
Podían producir seres vivos modificados para un objetivo específico, bien podían ser insectos para espionaje, aves, plantas, peces, mamíferos o cualquier ser vivo del reino animal que pudiera servir de monitor ambiental y contra atacante del mal provocado. Eran controlados con un método similar al de la producción de alimentos regulados con dispositivos de nanotecnología, insertando circuitos y chips que controlaban su comportamiento y sistemas biológicos así como la duración, es decir, ejecutaban específicamente lo que se ordenaba desde un centro de control y también podían ser eliminados a gusto para evitar problema de reproducción indeseada. Estos dispositivos también fueron utilizados mucho antes en prisiones y para servicios médicos.
Los animales guerreros con apariencia humanoide, fueron mejorados velozmente. Por desgracia se les doto de inteligencia en algunos casos superiores a la humana. La obediencia de estas tropas era inversamente proporcional a su capacidad de organización con los de su misma clase cada vez que se mejoraba su desarrollo mental.
Ellos se autodenominaron como una nueva “raza de convivencia” llamada URLOS, en realidad estaba formada por varias especies que se conocían como clases, que fueron resultado de los distintos proyectos militares por tener mejores soldados. La clase más poderosa era la anfibia, estos urlos tenían características de peces y reptiles, además de contar con algunas características de mamíferos al no depender tanto del clima por la sangre fría, eran armas letales andando. Otra clase solo terrestre, tenía características felinas y arácnidas, su velocidad y agilidad era poderosa muy útil para espionaje y ataques rápidos. Por último los de agresivas características homínidas, los más parecidos a los humanos, fueron los primeros en ser creados pero más restringidos de capacidades físicas y fuerza pero no por estar más desprotegidos físicamente eran inofensivos, de hecho sus debilidades las compensaban con inteligencia pues ellos fueron los caudillos del movimiento de los urlos y los principales estrategas.
Pronto la guerra ya no era entre humanos, los hombres fueron obligados a dejar sus diferencias no por convicción si no por necesidad para sobrevivir, pues todas las tecnologías antes desarrolladas por ellos eran utilizadas con gran eficiencia en su contra. Los urlos superaban fácilmente a los humanos, física y tecnológicamente ya que pronto mejoraron su armamento. Ambos bandos estaban concientes que no debían utilizar más armas biológicas, por un lado los urlos no querían cometer el mismo error que los humanos y los humanos habían aprendido bien que habían abusado de la tecnología sin medir consecuencias además ya no contaban con la suficiente infraestructura para hacerlo.
La raza humana rápidamente desaparecía ahora era presa de sus creaciones, los pocos grupos supervivientes se replegaron a lo que antiguamente era Sudamérica, ahí tenían recursos suficientes para preparar su defensa, sin embargo poco pudieron hacer ante sus oponentes. Fueron rápidamente aplastados por las fuerzas de los urlos que parecían interminables.
Fragmento tomado del libro, La caída de los humanos y el comienzo de una nueva era. Autor: Layerminu, Orca, Año 2188 DU
En la vitrina podemos observar varios humanos conservados de la última batalla en el Amazonas.
Lado izquierdo humanos modificados para exhibición, son mentalmente vegetativos y no peligrosos.
Gracias por su visita vuelva pronto al Museo Interactivo de Historia Universal Urlo.
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